jueves, 17 de febrero de 2011

¿Qué Es La Ciencia?

muchos autores sostienen que la ciencia es un conjunto de conocimientos racionales, ciertos y probables, obtenidos metódicamente, sistematizados y verificables, que hacen referencia a objetos de una misma naturaleza.
Sin embargo, otros opinan que es un creciente cuerpo de ideas establecidas provisionalmente que puede caracterizarse como conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable, y por consiguiente, falible.
Independientemente del concepto que se maneje, algo es claro: la ciencia avanza solamente a través de la investigación científica, pues ella ha permitido al ser humano hacer una reconstrucción conceptual de la realidad, que es cada vez más amplia, profunda y exacta.
El ser humano domina y moldea la naturaleza, sometiéndola a sus propias necesidades; reconstruye la sociedad y es, a su vez, reconstruido por ella; trata luego de remoldear este ambiente artificial para adaptarlo a sus propias necesidades materiales y espirituales, así como a sus ideales: crea así el mundo de los artefactos y el mundo de la cultura.
La ciencia es una actividad eminentemente social: en cuanto se aplica al mejoramiento de nuestro medio natural y artificial, a la invención y manufactura de bienes materiales y culturales, la ciencia se convierte en tecnología.



La Tecnologia :D

La Ciencia y la Tecnología son actividades intelectuales a través de las cuales es posible llegar a un conocimiento aproximado de la realidad y sobre todo, lograr su transformación en la procuración del desarrollo humano. Actualmente, las economías de los países prosperan en la medida que son capaces de incorporar el conocimiento desarrollado a la producción de bienes y servicios.
La presunción de formar parte de la sociedad del conocimiento, que desde el siglo pasado ha establecido la diferencia real entre los países desarrollados y los que no lo son, se vuelve un vano discurso cuando la ciencia y la tecnología son relegadas.
El acelerado avance científico y tecnológico a nivel mundial, obliga a nuestro país a dedicarle un lugar prioritario a la educación e investigación, impulsando y apoyando específicamente la ciencia y la tecnología como condición indispensable para garantizar nuestra viabilidad como una nación desarrollada, libre y soberana.
Desafortunadamente, el Estado Mexicano a lo largo de su historia les ha concedido poca importancia, ignorando o menospreciando el papel insustituible que juegan en dinamizar y disparar el desarrollo integral de las regiones y la nación. Un reflejo de lo anterior es que la inversión en ciencia y tecnología hoy en día es ínfima, disminuyendo en vez de crecer en los últimos años, pues ni siquiera alcanza el 0.4% del PIB, muy por debajo de países similares al nuestro y cada vez más lejos del 1.5% mínimo deseable al que la comunidad científica aspira.
Los cambios recientes al marco jurídico e institucional, representan avances importantes pero insuficientes, por lo que el sistema de ciencia y tecnología funciona de manera desarticulada y sin una capacidad de dirección definida.
El alcance de un acuerdo nacional sobre el sentido de la ciencia y la tecnología, en sus diferentes vertientes y a través de sus distintos actores, así como su apoyo efectivo y sin regateos, debe formar parte de la agenda no sólo de esta Comisión, sino del Estado Mexicano, para consolidar esta columna del desarrollo enmarcándola en una política integral exenta de los vaivenes del gobierno en turno, las coyunturas económicas y los intereses políticos del momento.